Estos día he leído dos noticias muy diferentes sobre la
Wikipedia. Efectivamente, una buena y una mala.
La
buena es que sus contenidos están a la altura a los de la archiconocida
Enciclopedia Británica, al menos según la prueba que han hecho desde la, también muy conocida,
Revista Nature.
La
mala es que se ha creado un colectivo que pretende demandar a la W., con varios objetivos, pero uno final muy claro: que deje de funcionar como ahora, es decir, que ya no pueda colaborar cualquier internauta aportando sus conocimientos. Esto es destruir la esencia de la W.
De hecho hay una tercera noticia, que no sé si es
buena o mala, en la que el fundador de W. declara que va a desdoblar el proyecto en dos, una versión que funcionará como hasta ahora, y otra que pretende ser más estable. Bueno, si lo sé: es un error.
Sigo sin entender el miedo que tienen algunos a que los internautas nos expresemos con
libertad. ¿Que la W. puede tener errores o malinterpretaciones? También tiene mecanismos de corrección mucho más ágiles que cualquier medio convencional, en los que además, ni siquiera nos podemos expresar. Una pena.