miércoles, noviembre 24, 2004

Androides y ovejas

Era una lectura pendiente: ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de Philip K. Dick. Por si a alguien no "le suena" añadiré que es el libro en el que se basa la magnífica película Blade Runner.
No me he sentido defraudado en absoluto, y no voy a hacer una crítica del libro porque ya hay opiniones a patadas en Internet sobre sus más o menos 250 páginas. Únicamente quería comentar un pequeño detalle en el que no he podido evitar fijarme, un reflejo de que ya han tenido lugar acontecimientos que pueden hacer que un libro de ciencia-ficción publicado en 1968, ya contenga, no lo voy a llamar errores, desviaciones sobre la realidad presente y futura; el autor usa el término soviético. Es obvio, (y lógico) que hubo posibilidades históricas que el autor no podía intuir, que tal vez creyó inamovibles.
Todavía es posible que veamos pasear sobre la faz de la tierra androides, o ancianos sacando a pastar sus ovejas eléctricas. También podremos llegar a tener en nuestras casas órganos de ánimos o cajas de empatía, pero el muro de Berlín habrá que buscarlo en los libros de historia.

4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Hola de nuevo,

yo, como buen elemento que sufre todos los males de nuestro tiempo, no he leído el libro, pero he visto la película... que es todo un clásico del cine de ciencia ficción, algo así como un generador de frikis.

Imagino que puede ocurrir algo como en El Señor de los Anillos, cuyos libros sí leí antes de ver las películas, y que en términos generales no mantienen la esencia de la historia original.

En fin, que no quiero convertir esto en una crítica de cine, así que vamos a lo que vamos.

Lo que quería decir es que es inevitable que las historias que ocurren en un futuro lejano para la comtemporaneidad de la obra, acaben llegando al presente de otras personas. Y claro, como le ha pasado a nuestro amigo Javi, hay cosas que pueden saltar a la vista como errores o gazapos de cine. Eso sí, sólo los más inteligentes sabrán valorar que en realidad no es un gazapo, sino un mero universo paralelo.

Aprovecho para comentar que a mí me ocurre lo mismo cuando en el mercado del libro antiguo me encuentro con algun manual de física del siglo XIX, verdaderas joyas muy bien conservadas, donde se mantienen teorías actualmente desechadas como si fueran verdades inamovibles.

La perspectiva del tiempo te da una sensación de poder indescriptible, es como si yo supiera más de la verdad que los mayores sabios de aquella época, simplemente por el hecho de haber nacido después.

Esto nos lleva a pensamientos curiosos, ¿estamos abocados a estar equivocados y ser corregidos continuamente?

Saludos desde Fry.

10:15 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

una nueva versión del relativismo...

Todo lo que sabemos sobre la realidad son los fragmentos que atrapan las diferentes ciencias (e incluso las diferentes artes) que, precisamente por ser fragmentos, no dejan de ser inconexos, contradictorios e incorrectos en muchas de sus proposiciones. Seguimos siendo un ciego que trata de "ver" el mundo a base de golpecitos con el bastón: Evidentemente nos desplazamos, pero nos perdemos gran parte de lo que sucede a nuestro alrededor.

10:57 p. m.  
Blogger Anillos de humo said...

Hola desde Roma y deseos de nochebuena! Qué sucediò con tu blog? Ya no lo vas a escribir màs? Qué lastima!

6:21 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Javi, por favor, contacta con ciberpunk.net, no tenemos tu email y hemos cambiado las contraseñas que usabas. Feliz Año!

2:10 a. m.  

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