martes, marzo 29, 2005

La terminal (microcuento 1)

El acceso a la estación de autobuses era una auténtica mierda. Ante la ausencia de rampa los jubilados caían fulminados de cansancio mientras intentaban subir pesadas maletas por los 17 escalones que separaban sus aburridas vidas de una semana en Benidorm. Una chica joven guerreaba contra una bolsa de viaje de dimensiones considerables, y decidí ayudarla ignorando a un octogenario que boqueaba a mi lado.
"Tenías que haber dejado de fumar, majete"
- Si me permites, te ayudo- le dije a la morena mientras me apoderaba de una de las asas del fantástico bulto. Me sentí translúcido cuando aceptó mi ayuda, pero sin abrir la boca.
Terminado el tramo de escaleras lo volví a intentar.
- ¡Cómo pesa, chica! Ni que llevaras un muerto aquí dentro.
Me miró con expresión horrorizada, los ojos pugnando por escapar de las órbitas, y huyó de mí arrastrando la bolsa como pudo.
Retrocedí para ayudar al anciano.
En realidad no era tan guapa.

martes, marzo 08, 2005

Especie protegida

Me despierto hoy con una curiosa noticia. Parece ser que un pastor tenía unas lindas ovejitas, y que las ovejitas se comieron unos algarrobos, que deben de ser unos árboles que están protegidos, aunque ni yo ni las ovejas lo sabíamos.
A raíz de esto, se han muerto ya 280 ovejas (no deben de ser especie protegida) y el pastor está en la cárcel porque no pudo afrontar el pago de la multa (el pastor tampoco es especie protegida, aunque debería serlo, porque hay pocos, lo digo).
Yo creo que tengo conciencia ecológica, pero a veces esta ha de terminar donde empieza la inteligencia (a veces, he matizado).
En esta otra columna de opinión dan más información. Parece ser que hay otro delito en el aire: un robo de gallinas.
¡Por favor!, Robar gallinas debería estar subvencionado.