martes, marzo 29, 2005

La terminal (microcuento 1)

El acceso a la estación de autobuses era una auténtica mierda. Ante la ausencia de rampa los jubilados caían fulminados de cansancio mientras intentaban subir pesadas maletas por los 17 escalones que separaban sus aburridas vidas de una semana en Benidorm. Una chica joven guerreaba contra una bolsa de viaje de dimensiones considerables, y decidí ayudarla ignorando a un octogenario que boqueaba a mi lado.
"Tenías que haber dejado de fumar, majete"
- Si me permites, te ayudo- le dije a la morena mientras me apoderaba de una de las asas del fantástico bulto. Me sentí translúcido cuando aceptó mi ayuda, pero sin abrir la boca.
Terminado el tramo de escaleras lo volví a intentar.
- ¡Cómo pesa, chica! Ni que llevaras un muerto aquí dentro.
Me miró con expresión horrorizada, los ojos pugnando por escapar de las órbitas, y huyó de mí arrastrando la bolsa como pudo.
Retrocedí para ayudar al anciano.
En realidad no era tan guapa.

8 Comments:

Blogger aelred said...

igual llevaba de veras a un muerto...

3:06 p. m.  
Blogger Javi said...

Eso nunca lo sabremos, no lo sé ni yo que he escrito el cuento. A ves la belleza está en no saberlo. un saludo

3:17 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Algunos comentarios:
...era una autentica mierda. : innecesario.
los jubilados caían fulminados de cansancio... el cansancio no fulmina, puede matar lentamente pero no es un rayo.
..sus aburridas vidas de una semana en Benidorm. ... les estas prestando tus ojos a los jubildados, quizá ellos lo ven de otra manera.
.. Me miró con expresión horrorizada..
es flojito, yo diría simplemente: me miró horrorizada..
además el hecho de que te mirara horrorizada apunta a que, efectivamente allí había un fiambre.
Bueno chaval, no está mal, sigue en ello si te gusta y, quien sabe, quizá algun día llegues a escribir algo que merezca la pena.

5:42 p. m.  
Blogger Javi said...

Es curioso, este cuentillo ya me lo han desbrozado de manera similar en otras ocasiones, pero no sé,... a mí me sigue gustando tal y como está. Sólo un apunte, ya sabía que el cansancio "no fulmina" pero gracias de todos modos. Hasta los comentarios pueden ser fulminantes, ¿o no?

5:53 p. m.  
Blogger Javi said...

Sí, he querido poner desbrozado, y no destrozado (por si acaso)

5:53 p. m.  
Blogger Anto! said...

si javi... el cansancio fulmina, los enfermos, o con problemas en el corazon caen muertos al tratar de subir dos o tres escalones... y cuando mas cansado se encuentran mas rapido son aniquilados por la situacion de cansancio... me gusto mucho el cuento, se puede reflexionar millones de veces...

7:25 a. m.  
Blogger Gorka said...

Buenas,

yo digo que me gusta el microcuento, aunque tal vez no soy el más indicado por mi escasa educación literaria.

Creo que se dice mucho más de lo que se cuenta, o al menos esa sensación me queda, y me resulta gracioso.

Comentar que considero que no es necesario que el cansancio fulmine a nadie en el sentido literal para que una situación se pueda describir así; y que lo de la expresión horrorizada da sensación de mayor énfasis a que la chica se quedo blanca con el comentario...

Espero el microcuento 2, aunque yo sea más de discursos tipo Fidel... ;)

Salu2

8:37 a. m.  
Anonymous Escríbelo tú said...

pues a mi me gusta como está. bueno, menos lo de la expresión horrorizada, basicamente. por lo demás me gusta así...

4:05 p. m.  

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