miércoles, julio 27, 2005

Yo no fui, querido Watson

Eso hubiera dicho Holmes si fuera el acusado, pero el que está en entredicho no es el personaje, sino el creador: Sir Arthur Conan Doyle.
He revisado mi pequeña biblioteca y he conseguido localizar El perro de los Baskerville, una de las novelas más representativas de la obra de Sir Arthur. He tenido de repente la imperiosa necesidad de saber si es un libro tan interesante como para matar por él.

Rocambolesca historia de folletín, que posiblemente se quede en nada, pero que cuanto menos es curiosa. Un grupo de investigadores, que supongo que no tienen nada más provechoso que hacer, se disponen a exhumar el cadáver de Bertram Fletcher Robinson, que pudiera haber sido el verdadero autor del libro. Siempre según estos investigadores, Arthur pudo envenenar a Bertram usando láudano, con la connivencia de una señora (esposa del segundo y amante del primero), y todo para que no se descubriera el plagio de libro de marras.
Ni Moriarty, oye.

jueves, julio 21, 2005

La defensa Luzhin

Este comentario es sobre todo un canto a mi propia ignorancia. Anoche estuve viendo una película que se llama La defensa Luzhin. Una película que me encantó. No conocía a la directora, ni había oído hablar de este "flim"; trata sobre un juego, el ajedrez, al que no sé jugar, a duras penas conozco los movimientos de las piezas, y esta basada en una novela de Nabokov que, por supuesto, no he leído.
Es más, no he leído nada de Nabokov, al menos hasta ahora, fallo imperdonable.

Por lo menos, conozco a John Turturro, algo es algo. Un actor bastante interesante, por cierto. En esta ocasión es el protagonista, un jugador de ajedrez sumamente excéntrico, que se enfrenta a los dos grandes retos de su vida, ser campeón del mundo, y casarse con la mujer que conoce en la ciudad italiana donde se celebra el campeonato.

Aprender a jugar al ajedrez me da bastante pereza, pero si voy a intentar encontrar el libro de Nabokov, me parece una buena opción para empezar a leer a este autor. Aunque siempre nos quedará Lolita.

lunes, julio 18, 2005

La casa de Ana Frank

«Como refugio, la casa de atrás es ideal; aunque hay humedad y está toda inclinada, estoy segura de que en todo Amsterdam, y quizá hasta en toda Holanda, no hay otro escondite tan confortable como el que hemos instalado aquí.»

Esto escribía Ana Frank en su diario, el día 11 de julio de 1942. No me voy a poner pesado, ni melancólico ni profundo. Simplemente quería comentar que si algún lector de estas líneas tiene la oportunidad de visitar Amsterdam, como la tuve yo hace poco, pase por la casa de Ana Frank; creo que la historia ya la conocemos todos, y la visita me parece francamente interesante. "Se sienten cosas" paseando por las estancias vacías en las que permanecieron escondidas un total de ocho personas. No hay ningún mueble en ellas, pero sí se pueden ver las fotos con las que Ana Frank decoró las paredes de su habitación, las marcas en la pared que marcaban el crecimiento de Ana y su hermana Margot, y un mapa en el que Otto Frank el padre señalaba los avances de los aliados.

En el museo se puede ver entre otras cosas el manuscrito original del Diario de Ana Frank.

Punto y aparte, y en otro orden de cosas. He empezado a colaborar con un blog colectivo de gastronomía. Se llama Directo al Paladar, y si alguién se pasa por allí me encontrará con el delantal puesto.