lunes, julio 18, 2005

La casa de Ana Frank

«Como refugio, la casa de atrás es ideal; aunque hay humedad y está toda inclinada, estoy segura de que en todo Amsterdam, y quizá hasta en toda Holanda, no hay otro escondite tan confortable como el que hemos instalado aquí.»

Esto escribía Ana Frank en su diario, el día 11 de julio de 1942. No me voy a poner pesado, ni melancólico ni profundo. Simplemente quería comentar que si algún lector de estas líneas tiene la oportunidad de visitar Amsterdam, como la tuve yo hace poco, pase por la casa de Ana Frank; creo que la historia ya la conocemos todos, y la visita me parece francamente interesante. "Se sienten cosas" paseando por las estancias vacías en las que permanecieron escondidas un total de ocho personas. No hay ningún mueble en ellas, pero sí se pueden ver las fotos con las que Ana Frank decoró las paredes de su habitación, las marcas en la pared que marcaban el crecimiento de Ana y su hermana Margot, y un mapa en el que Otto Frank el padre señalaba los avances de los aliados.

En el museo se puede ver entre otras cosas el manuscrito original del Diario de Ana Frank.

Punto y aparte, y en otro orden de cosas. He empezado a colaborar con un blog colectivo de gastronomía. Se llama Directo al Paladar, y si alguién se pasa por allí me encontrará con el delantal puesto.

4 Comments:

Blogger skatterbrained kat said...

No puedo explicar bien porqué, pero a mí también me impresionó. Imaginarme la adolescente que habría podido ser, oculta pero no rendida en ese espacio reducido: con la luz única de las ventanas ensordecida por unos paños, moviéndome como un ratón para no ser descubierta y q fuese todo al tiempo un juego de niños y una cuestión de vida o muerte.

Eso y ponerle una "cara" a la historia que todos conocemos, aunque sea sólo a través del escenario.

Por cierto, el blog culinario sí que merece la pena.

3:51 p. m.  
Blogger Gorka said...

Hola,

la mezcla de inocencia infatil y el holocausto es una buena combinación, como se demostró en la gran película "La Vida es Bella".

Si este caso pensamos que se trata de una realidad en lugar de una mentirosa ficción, desde luego es como para que se te pongan los pelos como escarpias.

Admito que en mis visitas a Amsterdam, nunca he ido a la casa de Ana Frank, tal vez la próxima vez.

:D

Salu2

8:31 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

solo el espiritu gentil, transparente e inocente de una adolescente, puede enseñarnos que en las condiciones mas dificiles se puede mantener la fé

10:42 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Lo peor no es que viviese encerrada, lo peor era el continuo miedo a ser descubiertos. El momento en que entra la Gestapo tuvo que ser durisimo,al igual que el irse de la Casa de Atras sin su diario. Aun asi segun cuenta los que estuvieron a su lado en los campos de concentraria, ana mantuvo la entereza hasta el final

11:52 p. m.  

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